martes, 20 de diciembre de 2011

No entiendo que me está pasando.

Me doy cuenta poco a poco que mi vida se va por la borda. ¿En qué me he convertido?
Cada vez siento que me refugio más y más en mí misma, que soy más vulnerable, que necesito más mi espacio. Me vuelvo huraña, la luz casi me araña y no quiero mirar al mundo. Sólo estoy yo, dentro de mi.

Y lo peor es que me doy cuenta de que ME ODIO. No me caigo bien. Me caigo gorda, física, literal y moralmente hablando. Soy un desastre de persona. Una borde. He pasado de ser agradable para casi todos a que casi nadie me pueda ver. He pasado de buenas notas a sacar lo justo para aprobar. Y cada día me falta más la inspiración. Siento que la vida no tiene sentido, independientemente de quién me acompañe en ella. Paso del mundo, de mis amigos, de la gente que me quiere, de las cosas verdaderamente importantes. Porque no tengo ganas de nada, ni de verme la cara ni de seguir respirando ni un minuto más. Porque la vida me aburre. Porque yo misma me tengo aburrida ya.
Soy lo peor.
Y odio tener que lamentarme por ello.
Pero es la cruda verdad.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

No me llevo bien con el espejo.

No me cae bien.
No sé si me deforma la realidad, no sé si empeña en joderme la vida. No sé, no me lo preguntes.
Hace tiempo que perdí las ganas de vivir. Hace tiempo que me volví algo depresiva.
Hace años que alguien se cargó mi autoestima y no se volvió a recuperar.

Hay una chica encerrada en mi espejo. Se parece a mi. Pero yo no quiero que se parezca. No es nada bonita.
Tiene marcas en la cara, la pintura corrida, llagas en la boca y el humo impregnado en sus labios.
Puedo oír su mirada. Pide auxilio y solo yo puedo ayudarla.
Pero ella no ayuda. Ella no cambia. Ella no me motiva. Si yo no tengo fuerza de voluntad ella tampoco hace que eso cambie porque sigue encerrada de la misma forma, igual de fea y desagradable.
Y no quiero que sea a ella a la que vea todas las mañanas.
Estoy harta de ella. Y de mi. Porque yo soy ella y ella es yo.
Porque sabe lo que quiere y no puede tenerlo. Porque solo intenta ser feliz y a través de ese espejo no puede encontrar la felicidad.
Porque está encerrada en ese espejo, y a la vez en un montón de carne, y a la vez en una cárcel de humo y a la vez.... en un aura de pesimismo.

¿Cómo luchar contra TANTAS barreras?
¿Cómo ser fuerte frente a tanta gente que te mira mal?
A veces es mejor no salir de tu reflejo y taparte los ojos.
A veces es mejor no despertar.

No me cae bien el espejo.
Porque no me muestra lo que quiero ser.